domingo, 15 de febrero de 2026

TARTA DE MASCARPONE Y YOGURT


 

Ingredientes

 

Para la base


100 gr de galletas Marías integrales

80gr de mantequilla

125gr de avellanas tostadas

2 cucharadas de leche que puede ser desnatada

 

Para relleno

 

500 ml de nata para montar 35% materia grasa

250 gr de mascarpone

1yogurt

6 hojas de gelatina neutra

3 cucharadas de sirope de agave

 

Para la cobertura

 

250gr de mermelada de arándanos sin azúcar

150ml de agua

3 hojas de gelatina neutra

 

Procedimiento:

 

Base:

 

En primer lugar, preparar con un papel de horno en la base de un molde desmoldable. Las galletas reducirlas a casi polvo (yo metidas en una bolsa y con el rodillo, a la antigua usanza), las avellanas las trituraremos también y reservaremos. En un cazo calentar hasta fundir la mantequilla le añadiremos 2 cucharadas de leche (esto veréis que la hora de desmoldar y cortar no está la base tan dura, aunque la avellana le aporta algo ya de cremosidad), mezclamos bien y le añadimos las galletas y avellanas que previamente abramos unido. Todo bien mezclado y al molde aplanándolo con un vaso que quede compacto y nivelado, meter en el frigorífico mientras procedemos a preparar el relleno.

 

Relleno:

 

Procedemos a preparar el relleno poniendo en remojo en agua fría las 6 hojas de gelatina. En una cazuela poner al fuego la nata, el mascarpone, el yogurt y las tres cucharadas de sirope de agave.  Sin dejar de remover cuando comience a hervir retirar del fuego y dejar atemperar un poco, le iremos entonces añadiendo las hojas de gelatina una a una que queden bien integradas. Sacamos el molde del frigorífico y vertemos en el relleno dándole unos golpes para que quede bien repartido. Dejamos enfriar y al frigorífico, debe de estar al menos 6 horas yo lo preparo de un día para otro.


Cobertura:


Poner a hidratar la gelatina en agua fría.  En un cazo poner el agua, cuando comience a hervir sacar del fuego dejar atemperar y poner una a una las hojas de gelatina bien escurridas y bien integradas. Volver aponer a fuego bajo y añadirle la mermelada y sin dejar de remover que se integre bien con el agua y gelatina, dejar que se enfrié, sacar del frigorífico el molde y poner por encima, volver meter el molde en el frigorífico al menso dos horas antes de desmoldarlo.

La cobertura la preparo yo el mismo día bien temprano y queda bien. Para servir la tarta dejarla atemperar un poco cuando la sacamos del frigorífico y se cortara mucho mejor.

Esta tarta salió de esas veces en las que me digo tanto en dulce como en salado con lo que tengo juego, no fue mal el experimento. Así que va para Marisa de “TERMOFAN” para su proyecto.





ARROZ CON GALERAS


Ingredientes (para dos personas)

 

1 sepia mediana

2 totenas medianas

6 galeras

1 pimiento mediano rojo

1 tomate pera maduro

2 dientes de ajo medianos

3 puñados de arroz `por persona

3 vasos de caldo de pescado y agua

Aceite de oliva

Pimentón de hojilla

Sal

Cúrcuma

 

Procedimiento:

 

En primer lugar, procederemos a limpiar la sepia, las totenas, trocearlas no muy grandes y reservar. Picar el tomate y los ajos y reservar, cortar en daditos el pimiento y reservar. En una cazuela pondremos tres cucharadas de aceite de oliva y la mitad de la sal (esto evita que al poner las galeras nos salpique el aceite) pondremos las galeras que previamente también tendremos limpias les daremos una vuelta y las sacaremos un plato. En el mismo aceite poner la sepia y las totenas, dejar que se doren y añadirle el pimiento, lo siguiente el tomate junto al ajo, dorar un poco y añadirle el pimentón al gusto. Dejar que el sofrito se haga y pondremos el caldo ya bien caldo de pescado o si no se tiene agua y la cúrcuma al gusto,  haciendo un buen sofrito y dejando que luego hierva todo unos 10 minutos a fuego no muy fuerte (queremos que nos reduzca un poco el caldo, pero no quedarnos sin) conseguimos un buen resultado, aunque le hayamos puesto agua. Lo siguiente poner el arroz que previamente lo tendremos medido, yo, aunque lo haga en una cazuela suelo hacerle el surco como si fuera una paella ya que así me aseguro que tengo la proporción justa de caldo y arroz. Al principio ponemos el fuego un poco más fuerte pero casi enseguida y según se nos vaya reduciendo el caldo lo bajamos, dependiendo de arroces absorberá un poco más de prisa o menos, alrededor de unos 18, 20 minutos y estará listo. A mi al igual que con la apella este tipo de arroces me gusta que se peguen un poco, el sabor cambia. Sacarlo del fuego y dejarlo reposar 5 minutos y servir.

Al poner el arroz es el momento de probarlo de sal por si hay que rectificar, acordándonos que hemos puesto poca al comenzar.

La proporción de siempre para arroz, caldo es en secos 1 taza de arroz 2 de caldo y si es caldoso 1 taza de arroz 3 de caldo, estas medidas son las que siempre he visto en mi casa, aunque mi abuela paterna y en más casas se guiaban por puñados y esto es lo que generalmente hago según arroces, casi siempre en mis recetas lo pongo por puñados. 

 

BOCADILLO DE BERBERECHOS


Este es para mí, aunque os parezca muy raro el mejor bocadillo. Me lo llevo preparando desde que era pequeña, me aficione a él porque mi padre tenía la costumbre de comprar (muchos las recordareis) cuando había alguna celebración latas grandes de berberechos, mejillones en escabeche y aceitunas rellenas para acompañar lo que mi abuela preparaba para todo el que viniera y tomarse una cerveza o vino de acompañamiento. Yo en cuanto filaba los berberechos abiertos ya me estaba haciendo mi bocadillo, me ponía un poco de pimentón dulce y unas gotas de vinagre o limón y es que salivo solo de pensarlo, de mejillones en alguna ocasión, pero no tanto. Hacia mucho que no me preparaba porque realmente las latas últimamente tienes que afinar mucho para que te resulten buenas y te recuerden el sabor que aun recuerdas.  

MIS ALIMENTOS RECOMENDADOS


 

Estos berberechos los encontré en la casa de granos, harinas, frutos secos y demás que voy habitualmente, casa que piso desde que iba de la mano de mi abuela, la tercera generación que conozco y ojalá que haya una cuarta. Son unos berberechos buenos, recuerda su sabor a los de antaño a esas latas grandes que había en los bares de los pueblos y que en algunas tiendas de salazones tanto para mayoristas como al detall vendían, incluidas las de atún. Se unía el olor de las latas recién abiertas (duraban bien poco, en aquel entonces te podías permitir pedirte un platito para el aperitivo, de berberechos, mejillones, langostillos (estos me encantaban y ahora ni se ven, al menos en mi ciudad), aceitunas rellenas todo ello venia en latas grandes), con el olor de licores y demás bebidas y daba una sensación que a día de hoy no puedo definir pero que recuerdo perfectamente. Los mayores pedían su cerveza y para nosotros un refresco o agua, picoteábamos de todos los platos que ponían, incluidas unas buenas patatas fritas, qué buenos recuerdos.

De verdad si los encontráis veréis que calidad precio bien, no son baratos, pero merece la pena comprarlo bueno. Mi padre me decía que si lo podía comprar que lo comprara bueno y si no que a veces vale la pena no comerlo.

MIS UTENSILIOS DE COCINA



Hoy en día la verdad es que disponemos de un montón de artilugios para machacar ajos, pero… yo sigo utilizando para dicho menester la piedra que utilizaba mi abuela paterna. Parecerá antiguo el hacerlo pero le tengo un especial cariño, es una piedra que al menos tendrá 80 años, se ha ido oscureciendo y haciendo plana pero ahí está cumpliendo su función.